Mientras no haya intereses de por medio, todo está bien.
Pero en cuanto los hay... la amante siempre se prioriza a sí misma.
Después de todo, Bella era una extraña para ella. No tenían ningún vínculo de sangre, ¿por qué debería sacrificarse?
Quizás la niña no entendiera conceptos tan profundos, pero ¿acaso no comprendía acciones tan simples?
Sara debería estar contenta.
Sin embargo, en el fondo de su corazón sentía el peso de haber sobrevivido a una tragedia. Mirando a su hija dormida en la cama