—Hablaré con Fabiola sobre esto, no hiciste nada malo —dijo Guadalupe.
Ya había escuchado antes sobre la vieja historia entre Mateo y Ana. Como mujer, podía empatizar perfectamente con Ana. ¿Tu pareja te engaña con otra mujer y luego te acusa a ti? ¡Solo escucharlo la enfurecía!
—La próxima vez que se peleen, solo asegúrate de no dejarlo lisiado —añadió Guadalupe.
—Mmm —asintió Gabriel.
Mientras tanto, en el hospital, Mateo yacía en la cama, sumido en una profunda pesadilla.
Paula, de pie junto