Esa noche estaba destinada a ser intranquila. Lily fue trasladada urgentemente al hospital; cuando la subieron a la camilla, su piel expuesta estaba cubierta de erupciones rojas.
Parecía alergia. Pero no había comido tomates.
Las dudas rondaban en la mente de todos.
El hospital por la noche tenía menos gente que durante el día. El olor a desinfectante impregnaba el aire, creando un ambiente extremadamente silencioso.
Bianca esperaba ansiosamente fuera de la sala de emergencias, caminando de un l