Desde que Irina y Lily habían llegado a casa de los Vargas, era la primera vez que salían todos juntos a cenar.
Aunque oficialmente no habían anunciado la identidad de Lily, a ojos de los demás, ya la habían reconocido como la señorita de la casa.
—Lily, pide lo que quieras comer, mírate, estás tan delgada que me duele verte así —Bianca sostenía la mano de Lily, hablándole con ternura.
Irina, Mariana y Rafael las seguían de cerca.
En cuanto al marido y los otros hijos, todos tenían compromisos y