Laura gritaba como una histérica, completamente fuera de sí.Su rostro, sin cuidados desde hacía medio mes, mostraba todos sus años. Completamente desfigurado.
Ni rastro de la elegante señora de la alta sociedad.
Ese día, Isabella la había acompañado al hospital para un chequeo de rutina. La última vez la habían dejado inconsciente, y el médico había recomendado revisiones periódicas por un problema de mastitis.
¡Pero se encontraron con algo mucho peor!
¡Santiago, su nieto, ni siquiera era hijo d