Tadeo pensó que había explicado todo lo suficientemente claro para que Emanuel lo entendiera.Pero Emanuel solo respondió: —¿Y?
Ahora era Tadeo quien no entendía.
—No hay más. Ana es esposa de Gabriel, así que es normal que lo llame marido.
Dio unos pasos atrás, asegurándose de estar a una distancia segura, y con tono solemne añadió: —Hermano, no seas tan anticuado. Tienes que ponerte al día con las tendencias de los jóvenes.
El entrecejo de Emanuel saltaba de irritación. —¡Tadeo!
El chico desapa