Isabella levantó la vista hacia Samuel.
Sus ojos reflejaban cierta inquietud, y su pequeño rostro estaba completamente pálido.
—¿Qué pasa, Isa? —aunque su corazón estaba lleno de resentimiento, Samuel se esforzó por hablarle con paciencia y suavidad.
—Si van a buscar a Ana para reconciliarse... no me importa. Al fin y al cabo, ella vivió con ustedes más de veinte años.
—Esa publicación que hizo, iba completamente dirigida contra mí. Yo soy quien ha arrastrado a los Ramírez a esto.
Al decir esto,