Javier le pedía consejo a Gabriel con sinceridad.
Gabriel se resignó.
No debería haber venido esta noche.
Gabriel: —Me autoconvencí de que ella nunca se casaría con Mateo.
Era la pura verdad.
Cuando descubrió que Ana era la prometida de su sobrino, Gabriel había mandado investigarla a fondo.
En ese momento, ya había descubierto la relación peculiar entre Mateo e Isabella.
Una estudiante universitaria pobre y sin contactos que se hacía amiga del heredero de los Herrera.
Era algo que no cuadraba d