TE AMO, esas palabras son las que van abrir un compás de espera entre nosotros, sé que no será fácil, pero veo una puerta entreabierta dónde se vislumbran nuevos horizontes.
Adrián inclina su rostro hacia el mío y en el momento cuando me va a dar un beso, tocan la puerta, me separo de él con rapidez.
—Adelante.
—Buenas tardes, soy del laboratorio, vine a tomarle unas muestras al niño.
Armandito que estaba dormido, se despierta llorando cuando siente los pinchazos de la