Capítulo 17. La Hospitalización de Armandito
Amanecí con un fuerte dolor en el alma, mi cuerpo lo siento cansado, no tengo ánimos ni para levantarme, creí que el día que lograra encontrarme con Augusto, ese día se iban a terminar todos mis tormentos, ese día iba a llorar de alegría porque era un día de libertad, pero su encuentro sólo fue como un torrente de agua que cayó para refrescar mi alma que estuvo tanto tiempo reseca de amor.
Pero hasta allí,me sumergí en ese manantial por unas horas, ahora tengo que regresar al lodo en