Ares
—¡¿Qué fue lo que ocurrió allí dentro?! —Eros, salió de la casa tras de mí, luego de que le diese un portazo a la entrada, escapando de la pregunta de León.
—No es tu asunto —Repuse, dando vueltas, antes de sacar de mi bolsillo las llaves de la camioneta y dirigirme hacia las escaleras —. Solo encárgate de León por un momento, necesito aire.
—¡No te vas a ir! —Me tomó del hombro con fuerza, girándome para obligarme a enfrentarlo —. No te vas a ir, dejándolo en un estado de confusión com