Intentando contener el dolor que el rodillazo de Stella le había provocado en sus bolas, el cual era insoportable, Shane se incorporó con prisa y fue tras ella para que no pudiera escapar. Pero, al abrir la puerta del baño para salir, lo primero con lo que se encontró fue con el puño de Cyrus que se estrelló contra su nariz con la fuerza parecida a la de un tren de carga y lo envió de vuelta al piso, pero esta vez de espaldas.
El golpe había sido tan fuerte, que Stella estuvo segura de haber