DORIAN
Levanto la mirada y dejo que el nombre se derrame en la habitación como un ácido refinado, imposible de limpiar una vez que quema la piel. Falconi. No es un apellido, es un diagnóstico. Riccardo es pólvora barata y ruido, un animal que muerde hasta reventarse y termina desangrado en un callejón de mierda. Los Falconi son otra cosa. Otra raza. Trajes que cuestan más que un cadáver limpio, sonrisas que nunca llegan a los ojos, abogados con la paciencia viscosa de una araña y manos que nunc