Angelina se giró para ver a Sofi gritando su nombre.
— ¿Qué pasa Sofi?
— Es el señor Adriano, ¡Está sangrando mucho! — La chica anunció con voz trémula.
Angelina de inmediato corrió hasta arriba a la habitación y con detalle le indicó al galeno por teléfono lo que estaba viendo, Adriano, completamente inconsciente, se desangraba sobre la alfombra, al parecer había despertado y al levantarse se fue de bruces al suelo golpeándose fuertemente en la cabeza.
— ¡Doctor! Tiene una terrible hemorragia,