Villa Isabella, Montes Sabinos
Una semana después del viaje al norte
La carta de Sofía estaba enmarcada sobre la chimenea de la biblioteca.
Elena la había puesto allí, junto a las fotografías de su madre y de las otras mujeres. Un recordatorio constante de por qué luchaban, de por qué seguían adelante.
Luca se había integrado por completo. Jugaba con Matteo, ayudaba en la cocina, escuchaba las historias de Alessandro. Pero había algo en sus ojos, una sombra que no desaparecía del todo.
Esa noch