Mundo ficciónIniciar sesiónAgitada, sigo con la caminata. La cabeza me da vueltas. Medio enfoco la mirada preocupada de Zelig, la cual me sigue hasta que me instalo frente a él. Sudo. Temo que el maquillaje se corra.
—¿Qué pasa? —cuchichea en mi oído bajo el estrépito de las risas lobunas de los presentes.
—No me bebí el brebaje —resuello.
Maldice por lo bajo.
Siento las palmas pegajosas y un deseo gigante por retroceder y esc






