Mundo ficciónIniciar sesiónSopeso el entorno con las manos juntas. De fondo se ve la ciudad, tan lejana y a la vez tan cercana, que me encantaría recorrer de nuevo sus calles. Dejo caer la mochila sin dejar de pestañear. Hemos llegado. Me flaquean las rodillas.
Sé que ya entré a Berlín, mas no le puse la atención adecuada. No la analicé lo suficiente por estar enfocada en la misión del momento; solo eché vistazos, leves ojeadas a los transe&







