Azzura
—Lo dudo. —Ladea la cabeza y examina mi rostro—. Ahora entiendo por qué se perdía tanto en Canadá.
Libera mi mano y se inclina respetuosamente. Itala aparece y me agarra la mano.
—Dime que la pasaste mejor que yo en el auto…
El soldado de la cicatriz aprovecha para esfumarse.
—Darío mencionó que no estoy preparada —admito y veo a Gaetano haciendo una llamada.
—Gaetano no me permitió explicar nada. —Nosotras siempre nos referimos por los nombres de nuestros padres cuando estamos en líos—.