(Pov: Daniel)
"Sí, para toda la vida", digo mirando a los ojos de mi pequeño lobo. "Te amo", susurro.
"Hija mía", mira a su hija con cariño. "¿Aceptas a Deniel como tu marido?"
"Sí", dice emocionada. "Para toda la vida."
"¿Está segura?" pregunta, y lo miro sorprendido. "No me juzguen por intentarlo", se encoge de hombros. "Los declaro marido y mujer, no hay necesidad de besar a la novia", dice apresuradamente.
Lo ignoro y tomo a mi Renata en mis brazos, y luego todo a nuestro alrededor desapare