(Pov: Daniel)
DOS AÑOS DESPUÉS.
Termino de ponerme mi chaqueta gris y miro mi reflejo en el espejo. Me paso la mano por el pelo y siento que se me humedecen los ojos. No puedo creer que me voy a casar otra vez, y esta vez con el amor de mi vida, la mujer que estaba destinada a mí. Esto es tan increíble que siento como si hubiera vivido todos estos años esperando este día.
Esa niña me atrapó de todos modos y estoy agradecido a la diosa de la luna. Había renunciado al amor hace tanto tiempo que n