—George Owen—
Había decidido salir a tomar un café con Nathan, el pobre chico había recibido la mayor desilución amorosa de su vida y como su buen amigo creía que era mejor sacarlo del lugar, pero cuando estábamos saliendo por el vestibulo nos encontramos con mis grandes amigos, Adam y Stuart, y por la cara de Adam, otra cosa que no es buena se avecina.
—Y ¿de qué quieres hablar con nosotros?
—De Ana Malory—ese nombre sale de su boca y es como si una bomba hubiese explotado.
—¿Mi hermana?
—Adam