Capítulo 92. La urgencia de la boda.
Días después, como un relámpago en plena tormenta, Charlotte irrumpió en el palacio de Amalienborg, decidida a acelerar la boda de Oliver con Elizabeth. Sabía que se agotaba el tiempo y que la unión entre Oliver y Blair se volvía cada vez más indestructible, como una roca infranqueable.
—Elizabeth, me alegra mucho que estemos aquí juntas. No puedo esperar a que todo se resuelva y Oliver y tú se casen por fin. ¡Es el momento perfecto para unir nuestras familias!
Elizabeth sonrió, pero mostró un