Capítulo 112. Entorno cortante.
El príncipe Arthur está en su estudio privado, rodeado de sus secuaces, Ulises y Emir. El ambiente era tenso.
—¡¿Qué has dicho?! ¡Repítelo! —reclamó golpeando la mesa con furia.
—Señor, Astrid Andersen ha confesado todo. Le dijo al FBI que usted está implicado con la mafia.
—¡¿Qué yo qué?! ¡Maldita sea! ¡Eso no es garantía de nada! ¿Acaso creen que pueden tocarme? ¡Estoy blindado por la monarquía! ¡El FBI no se atrevería! —espetó Arthur, interrumpiéndolo.
—Señor, me temo que las cosas han cambi