[BRANDON]
Si las miradas mataran, probablemente yo ya estaría siete metros bajo tierra.
Los ojos marrones de Asli siguen clavados en la copa de vino que sostiene entre sus dedos, pero sé perfectamente que en cualquier momento podrían atravesarme como un disparo. Esos mismos ojos que tantas noches se fundieron con los míos mientras la tenía entre mis brazos, mientras le hacía el amor hasta que el mundo desaparecía alrededor de nosotros.
Ahora están apagados para mí.
Benicio mantiene su mano entr