EL SÍ
[ASLI]
El día comienza sin ruido, como si incluso el mundo hubiera decidido moverse con más cuidado. Cuando abro los ojos, la luz ya está entrando por las cortinas, suave, envolviendo la habitación en un tono cálido que no interrumpe nada. Me quedo unos segundos quieta, respirando, sintiendo cómo todo se asienta en el cuerpo con una claridad que no esperaba.
No estoy nerviosa.
Y eso es lo que más me sorprende.
Me levanto despacio y lo primero que veo es el vestido. Está colgado frente a m