[ASLI]
12 de enero, 2020
Los domingos solían ser uno de esos días que no me gustaban en absoluto.
Siempre me parecieron demasiado lentos, demasiado silenciosos, demasiado cargados de pensamientos. Pero desde hace algún tiempo se han convertido en uno de mis días favoritos, y sé perfectamente que Benicio tiene mucho que ver con eso.
Él ha establecido una especie de ritual los domingos por la mañana.
Y, a decir verdad, me encanta.
Sus rodillas están apoyadas sobre el colchón a cada lado de mi cue