LO QUE VIENE CON NOSOTROS
[ASLI]
Madrid nos recibe sin pausa, como si la ciudad no hubiera notado en absoluto nuestra ausencia. Todo sigue exactamente igual, pero nosotros no. Eso se siente en cuanto cruzamos la puerta de la casa.
Las cajas siguen donde las dejamos antes de irnos a Sevilla, algunas abiertas, otras cerradas a medias, como si el tiempo se hubiera detenido aquí mientras nosotros avanzábamos más de lo que pensábamos.
Dejo el bolso sobre una silla y recorro el espacio con la mirada.