NO HAY MARCHA ATRÁS
[BRANDON]
La habitación permanece en silencio cuando regreso, un silencio contenido que todavía guarda algo de lo que dejamos anoche entre estas paredes. Dejo las llaves sobre la mesa y me acerco a la ventana sin encender ninguna luz, observando cómo Sevilla sigue su ritmo tranquilo, completamente ajena a todo lo que se ha puesto en juego en las últimas horas.
No dejo de pensar en su padre, en la forma en la que sostuvo cada mirada sin levantar la voz, en cómo hizo las pregu