AURORA
La puerta es abierta frente a mis ojos y una mano me empuja desde la espalda obligándome a entrar en el cuarto del cual he estado yendo y viniendo por los ultimos tres días.
–Tienes una hora –la voz de Derek viene desde mi espalda antes de que la puerta se cierre de golpe.
Trago saliva y camino hacia la pared donde el Alpha Caleb está amarrado de pie. Mis ojos recorren cada rincón de su cuerpo intentando descifrar por dónde comenzar, tiene heridas por cada centimetro de su anatomía y a e