PUNTO DE VISTA DE CATALINA
Lucien sostenía el cuerpo de Inés como si intentara retener su alma para que no se fuera.
Sus hombros temblaban. Su rostro estaba enterrado en su cabello, mientras la sangre se empapaba en su ropa, en sus manos, en todo.
—Lucien —susurró Catalina al extender la mano para tocar su hombro.
Él se apartó bruscamente de su contacto y levantó la vista. Sus ojos estaban salvajes, rojos y rotos.
Pero entonces algo cambió.
El dolor en su rostro empezó a desvanecerse, reemplaza