“Oye”, le sonrió mientras entraba al baño, ella estaba sentada en la bañera, bañándose, su cuerpo desnudo, sexy y resbaladizo tenía cada centímetro de él palpitando.
Ella le devolvió la sonrisa y extendió los brazos: “Ven y únete a mí”.
Por supuesto, no había nada que quisiera más que eso, incluso lo deseaba más que a ella; entrar allí con ella y follársela ahí mismo en la bañera, continuar desde donde lo dejaron anoche, pero no podía, sabía que si cedía a sus deseos ahora, no iría a esa reunió