Erasmus y Layla regresaron a la casa de la manada esa noche, hambrientos y cansados del viaje de regreso. Había sido una aventura increíble tanto para el humano como para el lobo, pero Ava no estaba segura de si habría cambiado la maravillosa experiencia que tuvo con él por nada. Entraron por la parte trasera a sus aposentos antes de transformarse de nuevo en humanos. Lucas le entregó una túnica para cubrir su desnudez y se puso los pantalones antes de mandar a buscar a Kiron.
—Sí, amo —entró