La reunión fracasó y Lucas perdió la empresa. Era muy joven cuando sus padres fallecieron y no había nadie con la suficiente responsabilidad para asumir la dirección. Debido a la mala gestión, la empresa perdió muchos fondos y muchos trabajadores competentes se marcharon, dejándola en bancarrota. Lucas esperaba que al graduarse de la universidad pudiera retomar el control y llevar la empresa a su antigua gloria, pero era demasiado tarde; la mejor opción era vender la empresa y devolver el diner