70. Castigo y recompensa
Abel levantó una ceja y una leve sonrisa se asomó en sus labios.
—Cooper está estacionado al frente de la casa —le dijo.
Alys se mordió los labios.
—¡Espera!, ¿Él te comentó algo?
—No, pero es obvio que entre esos dos hay algo.
—¿Lucas lo sabe?
—Si no lo sabe aún, pronto lo descubrirá. Si te preocupa tu amiga, pierde cuidado. Cooper es un buen tipo.
—A mi también me parece un tipo serio y responsable —respondió ella.
Alys miró a su sposo fijamente a los ojos y le preguntó:
—Cariño, ¿cómo te se