Capítulo 62. Mi querida Luciana
Olivia nunca se imaginó que, con unas cuantas palabras suyas, le bastarían a su abuelo para que le entregara aquel juego de joyas tan importante para la familia. Y eso no fue todo, pues también le prometió darle los terrenos que estaban destinados para su primer bisnieto. Oh, esto sí que se sentía bien… y quería celebrarlo de inmediato.
Pero al ver a Luciana tan enfocada, dando órdenes como toda una señora y dueña a las sirvientas por los preparativos de la boda que se celebraría al día siguien