Capítulo 45. La dulce y bondadosa Olivia
Matías, al sentir el dolor en su pantorrilla, se agachó de inmediato y comenzó a sobarse el lugar donde había sido golpeado por esa loca mujer.
Una mujer que, según él, nunca había visto en su vida… aunque se preguntaba si acaso era una de las tantas chicas con las que se había acostado por una noche, en esos intentos desesperados por olvidar a su dulce y bondadosa Olivia.
Pero como habían sido tantas, ahí estaba el problema, pues no lograba recordar su rostro, y mucho menos su nombre. La miró