Capítulo 42. Acabar con su vida
Luciana, que estaba al piecero de la camilla, al escuchar estas palabras dichas por Olivia, se aferró con fuerza a la camilla para no caer del impacto, pues no lo podía creer. Ese hombre que horas atrás le juraba que envejecerían juntos… ¿Cómo era posible que ahora quisiera divorciarse de ella?
Y sin siquiera consultarlo primero con ella. En ese instante, sus ojos se llenaron de lágrimas, y aunque intentó contenerlas, porque no quería derramarlas delante del enemigo, estas comenzaron a brotar s