Capítulo 133. Se sacrificó por todos
Maximiliano, que se encontraba en su estudio revisando unos documentos, apenas escuchó la voz de su esposa en aquel estado, supo que algo malo había sucedido durante su visita a su familia.
Por eso, cuando supo que pasaría el domingo con ellos, quiso acompañarla; sin embargo, ella se negó y él, sin querer insistir, cedió. Ahora se lamentaba de no haber sido más firme.
Tras colgar la llamada, se apresuró a salir hacia el lugar donde ella le había indicado que estaba. Conducía a toda velocidad, porque si su esposa lo había llamado llorando, era porque algo terrible había pasado para que estuviera así.
Al llegar al sitio, se sorprendió al ver el estado en que se encontraba Luciana. No entendía qué había ocurrido con su familia para que ella estuviera tan destrozada; lo único que sabía era que le habían hecho algo muy malo, pues nunca la había visto de aquel modo.
Lo primero que hizo fue abrazarla con fuerza y susurrarle que todo estaba bien. Luego le secó las lágrimas y la acomodó en el