Mundo de ficçãoIniciar sessãoMarcia observó con amor a sus sobrinas, eran dos gotas de agua, tal como ella y Marcela. Sería fácil para cualquiera confundirlas, como les sucedió a ellas. Rogaba porque sus sobrinas tuvieran mejor suerte y nunca cayeran en un juego de gemelas, por experiencia sabía que no traía nada bueno jugar con el destino.
—¿Dónde están mis hijas? —preguntó Marcela al abrir los ojos después de varias horas de







