El tiempo pareció ralentizarse cuando el rugido del motor resonó con furia, Isabela volvió a abrir los ojos incapaz de creer que en realidad estaba viendo bien, quizás él golpe de la caída hace que tenga alucinaciones.
El vehículo oscuro se acercaba a gran velocidad, su única intención era una: atropellar a Isabela.
Pero en el último segundo, antes de que pudiera reaccionar, un impacto la empujó con fuerza lejos del camino de la muerte.
El sonido del cuerpo chocando contra el metal reverberó en