Luisa Navarro salió del restaurante con una sonrisa calculada en su rostro. Su conversación con Camila había sido más reveladora de lo que esperaba. Sabía que Camila estaba desesperada por recuperar el control sobre Leonardo, pero lo que más le interesaba era la creciente distancia entre ellos. Si Camila no podía manejar la situación, Luisa lo haría.
Se detuvo frente a su auto, un elegante deportivo negro que reflejaba tanto su personalidad como su ambición. Mientras encendía el motor, comenzó