La sala de juntas estaba llena de ejecutivos, todos esperando las indicaciones de Leonardo. La reunión había estado avanzando con normalidad, pero su mente no estaba completamente enfocada en los números ni en los detalles del contrato que discutían. Algo lo inquietaba, un presentimiento que no podía deshacerse. El teléfono de Leonardo vibró sobre la mesa, y su mirada se desvió hacia él, reconociendo el número de la ama de llaves.
"Disculpen un momento," dijo, interrumpiendo la reunión y levant