Mundo de ficçãoIniciar sessão¡Greta, ya estoy aquí! — dije al abrir la puerta y entrar
al piso de mi amiga esperando encontrarla en el sofá viendola tele.— ¡Oh, Dios! —exclamé.En el sofá estaba, pero no viendo la tele. Se estabametiendo mano con un hombre. Greta. A los sesenta y algose estaba besando en el sofá como los adolescentes.Aunque lo puedo entender viendo al hombre, tendría más omenos la misma edad, pero bien llevados. Cabello canoso,una barba blanca cubría su






