Capítulo 78
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Al principio del recorrido, Lorenzo golpeo con ímpetu las riendas para que el caballo galopara rápido y así molestar a Mía. Tenia que reconocer que le divertí su reacción tan exagerada por el caballo y mas aun disfrutaba tenerla tan cerca, refugiada en su pecho, como si de verdad lo considerara su héroe.
Cuando en realidad era el puto villano.
―¡Lorenzo, por favor detente! ―gritaba la chica, despavorida, aferrada a su pecho, sin siquiera mirar el camin