Capítulo 139
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Mía temió por su hermana; no quería que cometiera una estupidez estando tan cerca de la libertad.
—Lía, no lo escuches, solo te esta provocando —y al verla Lorenzo, sintió que toda su rabia se dirigía a ella.
—¡Maldita! ¡Me traicionaste! —la amenazo y corrió hacia ella, pero esta vez Erick se interpuso en su camino.
—No te atrevas a ponerle un solo dedo encima, Lorenzo —le advirtió mirándolo a los ojos—. Ya haz hecho suficiente daño a todos. Resignate