Capítulo 76
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Le gustaba mirar los campos de vid, era de las pocas cosas que disfrutaba de su estadía en la villa Toscano. Caminar por los alrededores le generaba tranquilidad, una especie de calma que hacia tiempo no sentía.
Los trabajadores la reconocían de inmediato al verla y de la misma forma la saludaban, con todo el respeto que le correspondía por ser la esposa del dueño de todas esas tierras.
A ella no le gustaba ser tratada con distinción porque se sentía u