Capítulo 68
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Habían pasado dos semanas de su viaje a Florencia y su vida había vuelto por completo a la normalidad; el recuerdo de haber conocido en persona a Lorenzo Toscano, prácticamente se había extinguido de su mente, ya no pensaba en eso, ni siquiera lo recordaba.
Sus días eran tranquilo y apacibles junto a sus padres, quienes intentaban seguir adelante a pesar de la melancolía de haber perdido a una hija.
Sus mañanas las pasaba en el campus de bellas artes,