Capítulo 50
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Erick se levanto de la silla sin creer del todo en las palabras de Mía; se tapo la boca sin mirar ningún punto en particular y acabo frotándose el rostro, como si intentara recordar lo que sucedió ese día.
―¿Me estas hablando en serio? ―cuestiono dudando todavia de que fuera cierto lo que decia.
Mía asintió con un movimiento de cabeza e ignorando su mirada confusa, se cerco al escritorio para tomar el telefonillo y comprobar si funcionaba o no; Erick l