Capítulo 51
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Ya casi había transcurrido un mes de la boda y Mía no dejaba de preguntarse cada día, cuándo volvería a ver a sus padres. Los echaba de menos y le dolía en el alma de solo pensar que ellos pudieran estar sufriendo, aunque fuera una mínima parte de lo que ella lo hacia.
La noche estaba fría y el viento soplaba recio, violento, cargado de ira... asi como ella. El cielo estaba negro, ni una sola estrella se podía vislumbrar y las nubes parecían grandes bo