POV VALENTINA
Tres semanas para el juicio.
Tres semanas antes de que me condenaran a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, tres semanas para ejecutar el plan que había estado formando desde que Richard murió.
Escape.
El guardia que elegí se llamaba Martínez, joven, treinta y tantos, con esposa e hijos según las fotos en su escritorio, perfecto para lo que necesitaba.
—Guardia Martínez —lo llamé cuando pasaba frente a mi celda durante su ronda nocturna.
—¿Qué quieres Santoro?